Cómo aprenden la inteligencia artificial los videojuegos

Es una revolución, de eso no hay duda, la Inteligencia Artificial vino para cambiar todas nuestras ideas y nuestra realidad; es algo nuevo y desconocido para muchos de nosotros, pero para quienes trabajan activamente en su desarrollo es definitivamente una ventana hacia un futuro prometedor.

Obviamente también resulta abrumador para muchos, y es que evidentemente existen sus riesgos y hay algunas posibilidades de que en un futuro todo se vuelva en contra; pero esta distopía de la cultura popular (aunque sí existen mínimas posibilidades de que suceda) no puede opacar todas las ventajas y los beneficios que este tipo de tecnologías nos ofrecerán en el futuro.

La IA en nuestro día a día

Algunos electrodomésticos, aparatos electrónicos o páginas online ya han aprendido nuestras costumbres y son capaces de ofrecernos lo que necesitamos. Incluso tiendas online o webs emulan todas las características que podemos encontrar en los lugares fisicos, por ejemplo en registrarse.pe la experiencia es muy similar a si estuvieras en un casino en ese mismo momento, las sensaciones y la experiencia de juego recuerda a la propia de las salas.

La idea de coches que se conducen solos, robots que hagan los trabajos más difíciles y arriesgados de la sociedad, y la automatización de algunos trabajos muy laboriosos para poder tener un resultado más efectivo, será posible dentro de un tiempo, quizás menos de lo que muchos se imaginan.

Pero mientras tanto, los científicos y expertos en el tema se encargan de experimentar y desarrollar este nuevo bastión de la tecnología. Es aquí, en esta investigación exhaustiva que se comienzan a utilizar los videojuegos para el desarrollo y entendimiento de la inteligencia artificial.

Evidentemente cuando se habla de estos juegos no se refiere a que la IA compita contra nosotros en títulos que todos conocemos como FIFA o Fornite, sino más bien que se desarrolla gracias a nuevas propuestas y también a éxitos antiguos que resultan relativamente sencillos y que permiten a la inteligencia poder aprender e ir reforzando lo que va adquiriendo. 

Juegos como Pac-Man por ejemplo permiten que el ente comprenda mejor algunos patrones de comportamiento y de cierta manera “interactúe” con su entorno (virtual obviamente), además de comprender con el fallo y el error qué es lo que realmente debe hacer. De esta manera surgen noticias como la de que “IA logra récord mundial en el conocido juego Pac-man”.

Años de estudios

No es la primera vez que esto sucede, ya tenemos casos de máquinas que derrotan a campeones mundiales de ajedrez u otros juegos en donde la capacidad intelectual está muy arraigada. También en las primeras fases de este proyecto, cuando todo era relativamente nuevo se comenzaron a utilizar juegos como Deepmind para desarrollar poco a poco las capacidades de esta tecnología. No obstante ya todo ha avanzado mucho y a las “máquinas” les cuesta muy poco tiempo comprender cómo “derrotar” al juego de cualquier manera posible luego de un periodo de prueba exageradamente corto.

A día de hoy se experimenta con títulos un poco más complejos, que conllevan una dificultad considerable; esto es algo que tiene sentido, cuando el ente (IA) compite contra un sistema tan sencillo como el de Pac-man podrá resolver cómo ganar de manera sencilla. En cambio, cuando en la ecuación entra la inteligencia humana y condiciones adversas que resultan impredecibles en algunos casos, el panorama cambia muchísimo.

Todo esto aún se está desarrollando en la actualidad; sin embargo el futuro luce prometedor para los apasionados de la tecnología. Solo basta con saber que esta inteligencia ya es capaz de interactuar con realidades virtuales adversas para imaginarse qué es lo que podrá hacer mañana y qué cantidad de beneficios podrá tener esto.