¿Jugar deportes aumenta nuestro coeficiente intelectual?

Los beneficios del deporte para los seres humanos son bastante diversos, empezando por mantener nuestro organismo en una mejor forma, se reducen los problemas de circulación, problemas de digestión y por supuesto, una mejor fortaleza y resistencia para cumplir cualquier actividad física en nuestro día a día, pero también mejora el coeficiente intelectual de las personas. Es notable cómo los jóvenes que practican deportes desde temprana edad, en particular deportes en equipo, o donde requieren esfuerzos sostenidos o cierta habilidad – coordinación, desarrollan mejor la comprensión verbal y un buen pensamiento lógico, aunque esto no demuestra directamente un mejor coeficiente intelectual, si está vinculado con ello. 

Además del desarrollo intelectual, un desarrollo de las habilidades sociales también está vinculado con la práctica deportiva, el desenvolvimiento en grupos durante los entrenamientos, suma el beneficio intelectual de la práctica deportiva a un mejor desenvolvimiento e integración a cualquier grupo social.

Por esa razón tantas gente hace uso de casa de apuestas en mexico y lo hace desde las probabilidades matemáticas que alguna jugada suceda, el deporte claramente beneficia tus habilidades intelectuales.

¿Cómo puede medirse el coeficiente intelectual de un deportista?

Los sistemas para medir el coeficiente intelectual de las personas no varían por el área al que estas personas se dediquen. Por lo general se realizan pruebas de “inteligencia”, que no son más que algunas pruebas donde las personas tienen que resolver dificultades lógicas, matemáticas o de razonamiento, donde se cuenta solo con el conocimiento y agilidad mental de la persona. 

Este coeficiente intelectual no siempre está casado con el grado académico de la persona, pero sí representa agilidad mental, algo que necesariamente los atletas deben desarrollar, pues la competencia deportiva requiere acciones inmediatas, tomar decisiones en décimas de segundos para poder avanzar o ganar encuentros. 

Practicar deporte a temprana edad mejora la coordinación mental

Del mismo modo que intentar dar pasos a partir de 12 – 16 meses, ayuda a que un bebé aprenda a caminar y maneje bien el equilibrio necesario para desplazarse en el suelo, cuando van creciendo, los niños se beneficiarán si practican deportes donde tienen que coordinar movimientos para lograr cumplir los objetivos del juego.

Todo influye en un mejor desarrollo del coeficiente, desde el enfoque central en cumplir con hacer un gol, anotar una cesta,  hasta el movimiento en medio de la práctica deportiva, lo que implica un dominio del espacio físico para desplazarse de manera correcta, así como una visión periférica activa bien desarrollada, para hacer asistencias (pases) o recibirlas y luego anotar un tanto.

Las actividades como natación o atletismo, también benefician en mucho al cerebro, y esta gran cantidad de oxígeno que recibe de manera constante este importante órgano, ayuda a que los jóvenes tengan un mejor coeficiente mental.

Investigaciones avalan los beneficios del deporte para el coeficiente intelectual

En Suecia, el instituto Sahlgrenska realizó una investigación y determinaron que los jóvenes que practican deportes de manera constante, al llegar a los 18 años tienen mayores probabilidades de estudiar una carrera superior, por lo que se considera que la práctica física influye en la búsqueda de mejorar el aprendizaje y conocimiento de la persona. 

Del mismo modo, la investigación comprobó que al practicar deporte entre 15 y 18 años, los jóvenes presentan un mayor rendimiento en tareas y actividades que implican el desarrollo cognitivo, por lo que se deduce que la práctica deportiva mejora de manera directa el desarrollo cognitivo. 

Desde hace décadas, se maneja la información de que los estudios musicales benefician el desarrollo de las habilidades matemáticas en los niños, así como el desarrollo de sus capacidades intelectuales, ahora estos nuevos estudios avalan lo que la práctica ha demostrado, la práctica deportiva mejora el coeficiente intelectual de las personas, en particular si desde temprana edad se practican deportes con regularidad.